miércoles, 31 de enero de 2018

Presentación 
En la educación tradicional, generalmente el profesor evalúa sin la participación del alumno, es decir, la evaluación le confiere únicamente a él. Lo más importante el es resultado final, mas no el proceso enseñanza-aprendizaje en sí. Una evaluación auténtica debe incluir diversas técnicas e instrumentos que permitan realizarla en diferentes dimensiones: conceptuales, procedimentales y actitudinales.
En un enfoque por competencias, se destaca la evaluación mediante un portafolio de evidencias, en donde no se excluyen las pruebas objetivas (exámenes tradicionales) sino que se enriquece con productos elaborados por los alumnos y que reflejan los esfuerzos, avances y logros a lo largo del curso. 

¿ Qué es un portafolio de evidencias? 
Es una colección de documentos con ciertas características que tienen como propósito evaluar el nivel de aprendizaje que se ha adquirido, es decir, sus logros, esfuerzos y transformaciones a lo largo de un curso. El portafolio de evidencias se realiza a partir de la utilización de diversas estrategias didácticas y que tienen como resultado un producto o evidencia. Implica toda una metodología de trabajo y de estrategias didácticas en la interacción entre el profesor y el alumno, y por otro lado es un método de evaluación que permite unir y coordinar un conjunto de evidencias para emitir una valoración más apegada a la realidad.

PROPÓSITOS Y DESCRIPCIÓN GENERAL DEL CURSO
Las experiencias obtenidas por los estudiantes en las escuelas de práctica durante los semestres anteriores han propiciado que reconozcan que la docencia es una acción compleja que constantemente pone en tensión sus competencias profesionales. Los enfoques y modelos vigentes en educación básica estipulan los principios que sustentan la enseñanza y el aprendizaje, no obstante, cuando son llevados a las aulas de clase siempre sufren ajustes y adaptaciones específicas de acuerdo con los contextos y los alumnos. Los cambios e incorporaciones que realizan los profesores están orientados, la mayoría de las veces, a mejorar su práctica y los resultados de aprendizaje. 

De acuerdo con Carbonell, la innovación “es el resultado de una serie de intervenciones, decisiones y procesos, con cierto grado de intencionalidad y sistematización, que tratan de modificar actitudes, ideas, culturas, contenidos, modelos y prácticas pedagógicas” (2002,17). La innovación es un proceso en y a partir del cual el docente, pone en juego sus conocimientos teóricos, metodológicos, didácticos, técnicos y tecnológicos con el fin de incidir en la transformación de uno o algunos de los componentes de la docencia. 3 De ahí que innovar en la docencia no es una tarea simple, requiere de procesos de reflexión y análisis de la práctica.